Escritos ya no inocentes
Escritos ya no inocentes (Sobre escritos inocentes de Griselda Gambaro) Sin prólogo, sin nota de la autora, Escritos inocentes empieza de golpe. Lo primero que se puede decir es que Gambaro escribe los textos que componen el libro sin pensar en una futura publicación. La inocencia está dada por eso: por la frescura con la que se piensa y registra cosas en lo íntimo, sin concebir siquiera la posibilidad de que alguna vez vean la luz. Tienen la espontaneidad de alguien que está solo, en su casa, o donde sea, leyendo, escribiendo y pensando. El libro es entonces el resultado en que terminó convirtiéndose ese cuaderno -o esos cuadernos- que la autora siempre tuvo -o tiene- en mano mientras leía y escribía otras cosas, en otros lados. Es así un cuaderno auxiliar -o más bien un auxilio- donde Gambaro se apoyaba para pensar y entender, haciendo un uso primitivo de la escritura: el de servir como extensión de la memoria. Escribir en ese cuaderno es vaciar la memoria dejando, a su vez, co...

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